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| El Primer Año de un Largo Proceso en la Reintroducción del Cóndor de California a la Sierra de San Pedro Mártir |
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Proyecto de Recuperación del Cóndor de California (Gymnogyps californianus) en México
Elvia de la Cruz Robles.
El 12 de agosto de 2003 se cumple un año de haberse realizado la reintroducción de seis ejemplares de cóndor de California (Gymnogyps californianus) en el Parque Nacional Sierra de San Pedro Mártir (SSPM) en Baja California, México.
La Sierra de San Pedro Mártir invita al vuelo a los cinco jóvenes cóndores de California liberados entre mayo y julio de 2003 a los que se les da seguimiento continuo directo y mediante telemetría.
Gracias a la participación de múltiples personas y organizaciones, tanto de México como de los Estados Unidos de América, ha sido posible llevar a cabo un proyecto de enorme relevancia para la recuperación de una especie que hace algunos años, en la década de los ochenta, se encontró en inminente peligro de desaparecer del planeta de no haber sido por la puesta en marcha de un intensivo programa de recuperación basado en la captura de los últimos ejemplares que volaban sobre California y su reproducción en cautiverio en los E.U.A. Por esa vía se logró elevar la tasa de fertilidad y de supervivencia tanto de las crías como de los progenitores, cuyo material genético era crítico para mantener la misma diversidad genética de la última población de cóndores de California.
Xewe, cóndor hembra de 13 años de edad, con amplia experiencia en liberaciones en los EUA y tutora del grupo de jóvenes aves liberadas en mayo y julio de 2003 en la Sierra de San Pedro Mártir, Baja California, México. El proyecto en México es de carácter federal y binacional, lo coordina la SEMARNAT, a través del Instituto Nacional de Ecología, y en los Estados Unidos de América está a cargo del United States Fish and Wildlife Service (USFWS), del California Condor Recovery Team (CCRT) y de los Zoológicos de San Diego y Los Ángeles, en California. Además se cuenta con la participación de instituciones académicas como el CICESE, la UABC y la UNAM. Por otro lado, la Comisión Nacional de áreas Naturales Protegidas (CONANP), la Dirección General de Vida Silvestre (DGVS) y la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (PROFEPA) de la SEMARNAT, han desempeñado un papel importante en el éxito del proyecto. Previo a la llegada de los cóndores al Parque Nacional aquel memorable 12 de agosto de 2002, tuvo lugar un largo proceso de preparación para recibir a seis ejemplares del ave más grande de América del Norte en el área que recuperaría su presencia después de 60 años en los que no se le veía volar en los cielos de la Sierra de San Pedro Mártir. Con varios meses de anticipación tuvo lugar un amplio trabajo de coordinación y comunicación entre las entidades participantes para que cada responsable de tareas específicas las cumpliera cabalmente en aras del regreso a México del cóndor de California. Durante junio y julio de 2002 se desarrollaba en la Sierra una intensa actividad que los habitantes rurales del área observaban con curiosidad e interés, habían venido de Ensenada, Los Ángeles y San Diego personas que con especial entusiasmo y organización montaban un campamento en el área de Punta San Pedro, a diez Km de la puerta del Parque Nacional. Eran voluntarios de ambos países, que se dedicaban a la tarea de construir un aviario de aclimatación y preparación para el vuelo en libertad de los seis cóndor de California que vivirían a partir de agosto de 2002 en la Sierra de San Pedro Mártir. Era obvio que no podían llegar a un área abierta, habían nacido y crecido en cautividad en el zoológico de los Ángeles, cinco de ellos eran aún muy jóvenes, entonces poco menos de dos años, y una hembra adulta que serviría de tutora a las aves jóvenes, Xewe, de 12 años de edad y con experiencia en liberaciones en los EUA.
Voluntarios de México y de los E.U.A. construían, en junio y julio de 2002, un aviario de aclimatación y preparación para el vuelo en libertad de los seis cóndor de California que vivirían a partir del 12 de agosto de 2002 en la Sierra de San Pedro Mártir, Baja California. Además de construir un aviario era necesario seleccionar al equipo de biólogos mexicanos que permanecerían literalmente al lado de los cóndores para proveerles cuidados intensivos, alimentación y seguimiento permanente. A partir de una amplia convocatoria fue seleccionado el coordinador del equipo, Juan Vargas, así como Catalina Porras, Julio César Canales y Hugo Sotelo, quienes han experimentado y solucionado los muy diversos problemas y necesidades que se presentan a diario en el campo en aras de garantizar de día y de noche el bienestar de las aves que vuelan ahora sobre las escarpadas montañas de la Sierra de San Pedro Mártir. El equipo trabaja, a su vez, bajo la dirección de Michael Wallace, líder del proyecto general de recuperación de la especie en América del Norte.
Juan Vargas y Catalina Porras, reciben señales de telemetría y observan el vuelo de los cóndores con la ayuda de binoculares. El 12 de agosto de 2002 llegaron a la SSPM, procedentes del zoológico de Los Ángeles, seis ejemplares de cóndor, cinco jóvenes y una hembra adulta, Xewe, que sirve de tutora a las aves jóvenes. Los ejemplares fueron colocados en el aviario de aclimatación donde, desde el primer día, fue observado continuamente su comportamiento en diversas actividades, durante la alimentación, el descanso y las interacciones sociales que definen las jerarquías dentro del grupo y que son de enorme importancia para predecir las aptitudes del grupo para sobrevivir en libertad.
Xewe en intensa actividad como tutora de un cóndor joven, señala su jerarquía.
Dos cóndores jóvenes en proceso de aclimatación en el aviario y en plena interacción social. El 9 de octubre de 2002 tuvo lugar la primera liberación de tres de las aves. Iniciaron su experiencia en vuelos con éxito; sin embargo, muy pronto tuvieron que ser capturadas y devueltas al aviario debido a que disminuyó la temperatura, cayeron las primeras heladas y nevadas, en esas condiciones era muy complicado garantizar el bienestar de los cóndores y el seguimiento por tierra en caso de que se alejaran demasiado.
El clima de la SSPM, de acuerdo con la clasificación de Köppen modificado por García, es templado húmedo con lluvias en invierno, clima mediterraneo, con verano cálido y fresco entre los 1000 y 2000 msnm respectivamente y algo extremosos. En altitudes superiores a los 2000 m es húmedo con lluvias en invierno y semifrío con temperatura media anual entre 5° y 12°C, con verano largo y fresco.
El otoño y el invierno son fríos, los cóndores y los biólogos desafiaron sus mecanismos fisiológicos para mantener su propio equilibrio térmico durante el invierno 2002 – 2003, desde octubre cayeron las primeras nevadas y en enero se presentaron temperaturas mínimas de 12°C bajo cero. Juan y Catalina permanecieron al cuidado de los cóndores aun en los días más fríos.
Juan Vargas transporta alimento para los cóndores.
Trineo para transportar cadáveres para alimentar a los cóndores. Todo el invierno los cóndores permanecieron en el aviario, cuando mejoró el tiempo se aprovechó para construir otro aviario más pequeño muy cerca del anterior que presentaba a las aves un mejor panorama frente a ellas para iniciar el vuelo la siguiente primavera. Durante el invierno, Michael Wallace logró que se instalaran los camiones en el campamento con suficiente anticipación a las nevadas más intensas, así los biólogos pudieron alojarse en mejores condiciones. El campamento original consistía únicamente de tres tiendas de campaña de lona, ahora ya tiene el aspecto de una estación biológica. Poco a poco el proyecto y las condiciones de trabajo en campo han mejorado y se han consolidado con mirada de largo alcance, ya que para lograr el establecimiento de una población de cóndores en la SSPM es necesario continuar con las reintroducciones de 4 a 5 cóndores al año hasta alcanzar aproximadamente 20 ejemplares, número apropiado para el desarrollo saludable de las interacciones sociales entre el grupo de aves y con capacidad de formación de parejas y reproducción en condiciones naturales.
Con suficiente anticipación a las nevadas más intensas Michael Wallace logró que se instalaran los camiones en el campamento donde los biólogos pudieron alojarse durante el invierno en mejores condiciones. El campamento tiene ahora aspecto de estación biológica en toda forma.
El proceso de reintroducción a lo largo de un año ha sido una ardua tarea y una intensa experiencia para el equipo de biólogos. La elección del sitio donde se construiría el aviario, el traslado a la SSPM desde el zoológico de los Ángeles, el proceso de aclimatación, el cuidado intensivo y el seguimiento continuo de los seis cóndores de California ocuparon la mayor parte del tiempo de los biólogos. Una vez en el aviario fueron observadas y registradas las interacciones sociales, dominadas por Xewe como era de esperarse, como parte importante del seguimiento continuo debido a que son fundamentales en especies donde dichas interacciones determinan las capacidades de supervivencia del grupo. Finalmente los cóndores fueron liberadas, tres en mayo de 2003 y los dos restantes los últimos días de julio. Este año se espera incorporar al programa de reintroducción cuatro cóndores más provenientes del zoológico de Los Ángeles, California.
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| Última actualización el Miércoles, 30 de Junio de 2010 10:39 |