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La Historia del Proyecto de Recuperación en los Estados Unidos

Proyecto de Recuperación del Cóndor de California (Gymnogyps californianus) en México

Ariel Rojo Curiel, Karina Santos del Prado Gasca y Elvia de la Cruz Robles


Mientras que el ciclo de vida de un cóndor se desarrollaba lentamente, el ambiente a su alrededor cambió rápidamente. Se establecieron ranchos y ciudades y la población humana aumentó aceleradamente en las áreas de los Estados donde se distribuía. Los cóndores disminuyeron su población debido a diversos factores relacionados con la modificación de su hábitat, incluidos el envenenamiento por ingerir carne de animales muertos por caza (que contenían balas de plomo o sus fragmentos) que resultan altamente tóxicos para la especie, así como la ingestión de pesticidas; la caza accidental o deliberada, la ingestión de estricnina o cianuro en carcasas de coyotes (Canis latrans) envenenados e ingeridos por un cóndor; los choques contra líneas y torres eléctricas, así como la pérdida de su hábitat, lo que asociado a factores intrínsecos a su biología, en particular su ciclo de vida lento y su baja tasa de reproducción, afectaron gravemente la viabilidad de la especie.

A principios del siglo XX, el cóndor sólo prevalecía en las montañas del sur de California y norte de Baja California. El ave que se creía llevaba el espíritu de los nativos de América hacia el mundo de los muertos había desaparecido de las tierras de California. Entre los años de 1930 y 1940 se llevaron a cabo los primeros estudios y filmaciones del cóndor de California al tiempo que la opinión pública en los Estados Unidos comenzó a prestar atención al problema de extinción de especies. Se estableció entonces el "Sespe Cóndor Sanctuary", en la mayor área de anidación del cóndor en "Los Padres National Forest", ubicado aproximadamente a 80 km al norte de la ciudad de Los Ángeles, California.

En 1939 Carl Koford inició el estudio sistemático del cóndor de California, sus resultados establecieron por primera vez las características biológicas generales de la especie, particularmente su ciclo de reproducción, y contribuyeron a determinar las causas de la declinación de sus poblaciones; entonces su tamaño poblacional era de aproximadamente 150 aves.

En 1952, el director del Zoológico de San Diego, Bell Benchley, y el curador K.C. Lint, propusieron un programa de reproducción del cóndor en cautiverio basado en los exitosos resultados que Lint había obtenido en la reproducción del cóndor andino. Obtuvieron un permiso para capturar una pareja de juveniles, pero el plan se detuvo debido a la oposición de grupos ambientalistas respecto a la captura de animales silvestres, quienes lograron que se legislara la prohibición de su captura. Los permisos del Zoológico de San Diego fueron revocados.

En 1966 el Congreso de Estados Unidos aprobó el Acta de Especies Amenazadas y el Secretario del Interior fue encargado de desarrollar un registro de especies amenazadas. Se incluyó al cóndor de California en la primera lista formal publicada de especies en peligro en 1967. Para ese año la población estimada era entre 50 y 60 aves.

A mediados de los años 70s, en Estados Unidos se contaba con suficientes evidencias de que la población de cóndor seguía declinando. La tasa de reproducción era baja, debido en parte a que la población era ya muy pequeña; el promedio de edad aumentaba año con año y consecuentemente se reducía el potencial de la población para sobrevivir. En 1979 la población estimada del cóndor de California se encontraba entre 25 y 35 aves.

En las dos décadas anteriores se habían instrumentado varias recomendaciones para preservar al cóndor (Koford, 1953; Miller et al., 1965; Mallette, 1970; Carrier, 1971); sin embargo no fueron suficientes, la población continuaba declinando, era necesaria una medida más drástica. Se formuló entonces el "Plan de Recuperación del cóndor de California" (The California Cóndor Recovery Plan), preparado por el Equipo de Recuperación del cóndor de California (California Cóndor Recovery Team), oficialmente constituido en 1975 e integrado por National Audubon Society, The California Department of Fish and Game, U.S. Forest Service, U.S. Bureau of Land Management y el U.S. Fish and Wildlife Service (USFWS).

El objetivo del plan fue mantener una población de 50 cóndores, distribuidos en las mismas zonas que ocupaban en 1974, con una tasa de natalidad de 4 individuos al año y con la menor tasa de mortalidad posible (California Cóndor Recovery Team, 1974).

Los supuestos básicos del plan en 1974 fueron:

  • Si los cóndores estaban bien distribuidos geográficamente, entonces no todos estarían sujetos a los mismos factores limitativos locales, incluidas las catástrofes.

  • Si la tasa de natalidad anual era igual o ligeramente superior a la tasa de mortalidad anual, entonces una pequeña población de cóndores continuaría sobreviviendo.

  • Si la especie tenía un estatus de peligro de extinción, con un manejo intensivo continuo podía recuperar la estabilidad.

Dicho plan de recuperación reconocía tres necesidades principales para la población de cóndores: debían disponer de sitios adecuados para anidar, sitios adecuados de percha y disponibilidad de alimento adecuado. Estas tres condiciones tendrían que habilitarse (o estar disponibles) para cada subpoblación de cóndores y tendrían que estar localizados geográfica y estacionalmente de tal forma que los cóndores pudieran hacer un uso del hábitat de acuerdo con sus patrones de conducta. Adicionalmente había que establecer nuevas áreas de anidación e iniciar un programa de reproducción en cautiverio.

Protección de los Sitios de Anidación

Los esfuerzos para lograr la recuperación del cóndor consistieron en impulsar y poner en práctica medidas legales de protección de la especie a través de restricciones al uso del hábitat enfocadas a:

  1. Evitar toda actividad motorizada en tierra.

  2. Evitar rutas y actividades aéreas. El espacio aéreo sobre el Sespe Cóndor Sanctuary fue legalmente clausurado (Sección 10501.5, California Fish and Game Code).

  3. Fortalecer la aplicación de las restricciones mediante una campaña de educación activa y bien dirigida, vigilancia y legislación.

Protección de los Sitios de Percha y Alimentación

El objetivo de U.S. Forest Service (1966-76) para la protección de sitios de percha fue eliminar toda actividad humana a 0.8 km alrededor del área de percha. En las áreas de alimentación, además de disponibilidad de alimento, era necesario que estuvieran relativamente libres de disturbios, lo cual requería llegar a acuerdos con los usuarios de los recursos en el hábitat destinado a los cóndores. Fue necesario restringir el uso de suelo y además proporcionar alimento suplementario.

Prevención de Mortalidad

Las principales causas de mortalidad identificadas en Estados Unidos fueron la caza, la interrupción de las actividades de cuidado del nido y, posiblemente, el envenenamiento.

La medida para evitar mortalidad en nidos fue la protección. Para evitar la caza, las medidas fueron la educación, la vigilancia y una legislación adecuada, además de las restricciones de uso del hábitat. El plan incluyó la restricción del uso de sustancias tóxicas en el área de distribución de los cóndores con el fin de evitar muertes por intoxicación.

Establecimiento de Nuevas Areas de Anidación

Una forma de establecer nuevas áreas de anidación fue construir cavernas artificiales en cañones aislados, semejantes a las que se construyen para las aves en cautiverio.

Reproducción en Cautiverio

En 1979 la población del cóndor de California era entre 25 y 35 aves. Las organizaciones dedicadas a la investigación y conservación de aves (American Ornithologists Union, National Audubon Society, California Fish and Game Commission y U.S. Fish and Wildlife Service) estuvieron de acuerdo en la necesidad de impulsar con mayor determinación un programa de investigación y reproducción en cautiverio para recuperar al cóndor de California.

La reproducción en cautiverio se inició con el objetivo de acelerar el crecimiento de la población. Se planteó entonces capturar parejas de cóndores, lograr su reproducción en cautiverio y liberar a la progenie. Se asumió que el comportamiento reproductivo del cóndor en cautiverio era bueno, que la tasa de reproducción aumentaría así como la posibilidad de controlar enfermedades y, consecuentemente, aumentar la esperanza de vida. El cóndor de California no se había reproducido aún en cautiverio, sin embargo el cóndor de los Andes se reproducía regularmente en esta condición (Janda, 1939; Portielje, 1949; Lint, 1960; Olivares, 1963; Poulsen, 1963; Dekker, 1976; Erickson, 1974).

Para el programa de reproducción en cautiverio del cóndor californiano fue esencial la experiencia de reproducción en cautiverio del cóndor andino en el Zoológico de San Diego. En 10 años, una pareja de cóndor andino produjo 9 crías, de las cuales 8 sobrevivieron (Lint, 1960). Una pareja en vida silvestre puede producir máximo 5 crías en el mismo periodo.

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Las consideraciones que se hacían entonces eran que un programa de reproducción en cautiverio reduce aún más la población silvestre, pero no necesariamente reduce el potencial reproductivo de la población, constituída por la suma de los ejemplares silvestre y cautivos. Sin embargo, para ese momento eran muy pocas las parejas de las que dependía la supervivencia de la especie.

En 1981 un hallazgo trascendental tuvo como consecuencia el impulso del manejo reproductivo de la especie. Existían observaciones concluyentes, obtenidas por biólogos del Cóndor Research Center en Ventura, California, de que el cóndor rutinariamente reemplaza un huevo si se pierde al principio de la temporada de reproducción (entre febrero y mediados de abril). Esta observación no se había hecho antes porque los cóndores se mueven distancias muy grandes para poner el huevo de reemplazo.

La presentación de este resultado fue determinante para que el California Fish and Game Commission y el U.S. Fish and Wildlife Service dieran autorización al Cóndor Research Center para que provocara una "pérdida" deliberada de huevos, con el fin de provocar en todas las parejas la postura de reemplazo. Este experimento se realizaría en el medio silvestre. El propósito era lograr la colecta de huevos con el fin de establecer una población cautiva y el aumento de la tasa de postura.

En 1982 los avances en el conocimiento de la fisiología de la reproducción hicieron posible inducir a las parejas cautivas a poner un huevo anualmente, y no cada dos años, como sucede en el medio silvestre. Entonces, se inducía la puesta anual y múltiple, lo que resultaba en un aumento considerable de la tasa de reproducción. Ese año se realizó un censo con equipo de telefoto y se determinó que había 21 aves en vida libre. En 1983 este número descendió a 19 y en 1984 sólo había 15.

Fueron capturados algunos cóndores para colocarles aparatos de radiotelemetría y seguir sus movimientos, se descubrieron otros sitios de anidación y se conoció que los cóndores podían desplazarse hasta 160 km al día.

Los siguientes años se caracterizaron por los intensos trabajos para lograr la reproducción en cautiverio, determinar el linaje genético de los 14 cóndores progenitores originales, nombrados "los fundadores" y formar las parejas bajo el criterio de lograr la mayor diversidad genética posible y aumentar el número de progenie de linajes que estuvieran menos representados.

En 1983 se obtuvo el primer nacimiento en cautiverio en el Zoológico de San Diego. El huevo fue puesto el 2 de febrero de 1983 y el polluelo nació el 30 de marzo. El pequeño "Sisquoc" fue enviado al Wild Animal Park Cóndorminium. Entre 1983 y 1986 fueron incubados artificialmente 16 huevos, de estos nacieron y sobrevivieron 13 jóvenes cóndores, el doble de lo esperado en vida silvestre.

En 1985 la población silvestre era de 9 aves. Las agencias gubernamentales federal y estatal tomaron una decisión controvertida, capturar todos los cóndores silvestres que aún existían para incorporarlos al programa de reproducción en cautiverio. El 19 de abril de 1987 fue capturado el último.

El 29 de abril de 1988 "Molloko", el primer cóndor concebido e incubado en cautiverio, nació en el San Diego Wild Animal Park.

Liberación con Fines de Reintroducción

El número de cóndores nacidos en cautiverio aumentó rápidamente, en 1987 se tenían 27 y en 1991 ya había 52, suficientes como para iniciar la liberación y devolver cóndores al medio silvestre.

Con el fin de probar sitios para la reintroducción del cóndor de California, se liberaron hembras de cóndor andino; especie que tiene una dieta y un despliegue de movimientos similares al cóndor de California. El desempeño del cóndor andino era un indicador del progreso que tendría el cóndor de California. Los cóndores liberados deben tener la habilidad de alimentarse exclusivamente de carcasa, aunque es posible que en las áreas protegidas se les pueda proporcionar parte del alimento.

En 1992 la población de cóndor de California era de 52. Dos cóndores californianos y dos andinos fueron liberados en el Bosque Nacional Los Padres el 14 de enero. Seis cóndores californianos más fueron liberados el 1° de diciembre.

En 1993, el San Diego Wild Animal Park y el Zoológico de Los Ángeles tenían 71 aves.

Se determinó otro sitio para la liberación de cóndores, en "Lion Canyon", en Los Padres National Forest, cercano al San Rafael Wilderness Area en Santa Bárbara, donde fueron liberadas 9 aves.

No todas las liberaciones fueron exitosas, algunos cóndores murieron y otros fueron recapturados por decaimiento en su estado físico debido a que no podían alimentarse por sí mismos. Fue necesario establecer un programa de entrenamiento para los cóndores candidatos a ser liberados.

En 1996 fueron liberados en el Gran Cañón del Colorado, cerca del límite entre los estados de Utah y Arizona, 6 cóndores entrenados. Se obtuvieron mejores resultados en su adaptación y supervivencia.

En 1996 había 118 cóndores: 21 en Lion Canyon, 5 en Vermillion Cliffs y 92 en cautiverio.

Para 1997 se habían efectuado 9 liberaciones de cóndores, con cada una se aprendió algo más acerca de cómo el cóndor se adapta al medio y se desarrollaron técnicas para preparar a estas aves a sobrevivir.

Después de declinar la población de cóndor californiano hasta 27 individuos en 1987, para 1997 existían ya 118 ejemplares.

Mantenimiento de la Diversidad Genética

En poblaciones que recuperan sus números a partir de pocos individuos no relacionados, posiblemente 14 en el caso del cóndor de California, el manejo del linaje de toda la progenie es extremadamente importante para garantizar el mantenimiento de la variabilidad genética y, por lo tanto, la viabilidad y capacidad adaptativa de la población. La extensión de la variabilidad genética de los fundadores de la población es la base a partir de la cual los descendientes podrán expresar a través de su fisiología y comportamiento sus adaptaciones al medio actual y a los cambios futuros e impredecibles del mismo.

Para reducir la posibilidad de pérdida de variabilidad genética, todos los fundadores no relacionados tienen que producir un número igual de progenie que sobreviva y se reproduzca. Cuando hay pocos individuos en la población un sencillo diagrama es suficiente para conocer las relaciones de parentesco. El diagrama se complica cuando aumenta el tamaño de la población; existen ahora 118 cóndores. Es necesario recurrir a un programa genético, producido por Robert Lacy del Zoológico de Brookfield, para calcular la proporción de parentesco de un individuo en particular con cada uno de los integrantes de la población y la media de parentesco de cada individuo. Los individuos que tienen muchos parientes en la población tienen un promedio de parentesco alto, aquellos con pocos parientes tienen un promedio de parentesco bajo.

Se trabaja para aumentar el tamaño de la población rápidamente, por lo que se espera que todos los individuos maduros se reproduzcan. Para producir progenie en la cual los genes de los fundadores sobrerepresentados estén combinados, se aparean individuos con promedio de parentesco equivalente. La progenie con la menor representación de los fundadores (la menor covarianza o el menor grado de parentesco con los fundadores) tienen que producir un número mayor de progenie. Por esta razón deben permanecer en condiciones que optimicen su longevidad, es decir en el zoológico. En contraste, la progenie, considerada en parejas, con una media de parentesco alta pueden ser liberados sin poner en peligro el banco genético del que depende la población futura del cóndor, esto quiere decir que los individuos que pertenecen a familias numerosas son los candidatos a ser liberados.

Última actualización el Miércoles, 30 de Junio de 2010 10:36
 
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